sábado, 3 de diciembre de 2016

Tetanalgesia

La tetanalgesia es un término que se usa para referirse al efecto calmante y a la reducción del dolor que sienten los bebés que son amamantados mientras les realizan pruebas médicas dolorosas (vacunas, análisis, prueba del talón, etc.)

Esta palabra la “inventaron” un grupo de pediatras tras comprobar que los bebés que eran amamantados cuando les ponían las vacunas casi no lloraban ni se quejaban, al contrario de lo que pasa con la mayoría de los bebés o niños que lloran desconsolados cuando les ponen las vacunas o les tienen que pinchar.

Lactapp
Si lo pensamos tiene sentido. Los bebés de forma instintiva piden mamar cuando sienten dolor o miedo y a las madres nos sale cogerles, protegerles y ponerles al pecho. Por ello, ante una situación que las madres sabemos dolorosa y que para ellos puede ser dramática, lo normal es poderles ofrecer el pecho para calmarlos y ayudar a que su dolor sea menor.

La tetanalgesia es una solución sencilla que beneficia a todos.

El bebé es el mayor beneficiado. Como os he dicho, para el bebé, tomar el pecho mientras le realizan una prueba médica disminuye significativamente su dolor y su estrés. El bebé se encuentra tranquilo y seguro al lado de mamá, y aunque le moleste o duela lo que le están haciendo su percepción es mucho menos agresiva que si le pinchan sujetado e inmovilizado entre dos adultos desconocidos. Pongámonos en su situación, a nosotros tampoco nos gustaría y nos provocaría mucho más miedo.

La madre siente que está ayudando a su hijo, le aporta confianza y mejora el vínculo con su bebé.

Para el personal sanitario las ventajas también son numerosas. La prueba se realiza más rápidamente y sin sufrimiento, no es necesaria ayuda de otros compañeros para inmovilizar al bebé y el bebé no se mueve (o se mueve menos al no intentar zafarse) por lo que se producen menos errores.

Sin embargo, siendo algo tan sencillo y natural, que no tiene inconveniente para nadie, y que debería hacer se de forma protocolaria,  se practica poco. 


¿Y con los bebés que toman biberón qué pasa?

En estos casos se denomina “maternoanalgesia”. Se ha comprobado que los bebés que están en brazos de su madre tomando un biberón o el chupete también están más calmados y sienten menos dolor. Por lo que también deberían hacerlo.


Por si quedaran dudas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también se posiciona en este tema y tiene elaborado un documento sobre la conveniencia de dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después. En este documento encontramos medidas y recomendaciones como estas:

·     El personal que lleva a cabo la vacunación debe estar bien informado y tener una actitud calmada y cooperativa.
·    La persona que cuida del niño debe estar siempre presente durante y después de la inyección (se adhiere a la Carta de derechos del Niño Hospitalizado, aunque no se trate de un ingreso pero sí sea una intervención médica y además sea dolorosa).
·   Es importante tener en cuenta la edad del paciente para colocarlo correctamente. Si se trata de un lactante o niño pequeño, es conveniente que le sostenga la persona que les cuida.
·   Es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después.
·      Se recomienda distraer a los niños menores de seis años con un juguete, un vídeo o música.


Yo he tenido la suerte de tener una enfermera estupenda en mi centro de salud que nunca me ha puesto impedimento para amamantar a mis hijos durante las vacunas, gracias Marta. Y en el hospital, con el nacimiento de mi tercer hijo, al hacerle la prueba del talón y ponerle la vitamina K tampoco tuve problema en ponerle al pecho.


Si quieres saber más sobre tetanalgesia, puedes leer este artículo publicado por la Asociación Española de Pediatría.



¿Has probado la tetanalgesia alguna vez? ¿Cuál es vuestra experiencia?






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