miércoles, 7 de diciembre de 2016

Mi hijo tiene dolores de crecimiento

Algunas noches mi hijo mayor de 8 años se queja de que le duele una pierna, o las dos. Le cuesta dormirse, a veces el dolor cesa durante la noche y otras duerme agitado. Esto le pasa ocasionalmente desde que tiene 5-6 años. Nunca le he dado mayor importancia, pues por la mañana el dolor ha desaparecido. A veces para calmarle el dolor y que él esté más tranquilo, le doy un  masaje con crema hidratante y le acompaño un rato hasta que se duerme. Siempre he pensado que son los llamados dolores de crecimiento, pero yo no recuerdo haberlos experimentado y no sé muy bien de qué se tratan y si realmente existen.

Hoy mi hijo de 5 años ha pasado mala noche (y nosotros también, claro), quejándose de que le dolían las piernas y despertándose continuamente. Sin embargo, por la mañana, ni rastro del dolor. Aprovechando que tenía que ir al pediatra con el pequeño, le he comentado lo que sucedía, a ver si mis sospechas sobre si son dolores de crecimiento son ciertas y qué me podía aconsejar.

¿Serán dolores de crecimiento? ¿Realmente existen?

Os cuento qué son y qué hacer con los dolores de crecimiento a raíz de lo que me ha dicho el pediatra y lo que yo he investigado.


¿Qué son los “dolores de crecimiento”?

Los dolores de crecimiento son dolores benignos en las piernas que aparecen durante la tarde-noche sin que haya una causa aparente que los produzca. Son propios de la infancia. Aparecen entre los 3-5 años, y, entre los 8-12 años, siendo más frecuentes en el segundo rango de edad. Suelen afectar entre el 25% - 40% de los niños.
Aunque se llama “dolor de crecimiento”, no hay constancia de que esta sea la causa, pues el crecimiento en sí mismo no es un fenómeno doloroso. De alguna  forma, es una  referencia al grupo de población que la padece y a la benignidad del cuadro.


¿Cuáles son sus causas?

Se desconoce la causa. No hay pruebas que demuestren que el crecimiento de los huesos provoca dolor. Los dolores del crecimiento se presentan solo en los músculos (no en los huesos ni en las articulaciones). Por esta razón, los médicos creen que los niños pueden sentir dolores del crecimiento después de una jornada de ejercicio intenso. Las causas más probables son los dolores y malestares que se producen por saltar, correr, trepar y toda la actividad física normal que un niño activo realiza durante el día.



Signos y síntomas

El dolor aparece típicamente durante la noche. Al niño le cuesta dormirse o se despierta quejándose de dolor en las piernas. El niño no es capaz de localizar el dolor. Se producen en cualquier parte de las extremidades inferiores, más frecuentemente en la cara anterior de las piernas. Los niños mayores lo describen como "calambres", o como un dolor "interno". El dolor desaparece a la mañana siguiente sin ningún síntoma y el niño puede realizar su actividad diaria con normalidad. Estos episodios pueden repetirse de forma intermitente durante meses.


¿Cómo ayudar a nuestro hijo?


Algunas cosas que pueden calmar el dolor de los niños son:
  • Masaje suave
  • Aplicar calor
  • Estiramientos
  • Tranquilizar al niño
No suele ser necesario recurrir a la administración de ningún analgésico (ibuprofeno o paracetamol).

¿Cuándo ir al pediatra?


En raras ocasiones, los dolores en las piernas pueden ser una manifestación de alguna enfermedad importante. Si el niño tiene una mala alimentación (cosa que en nuestro caso no sucede) podría ser debido a una falta de hierro.

Si es algo más grave, el dolor tendrá características diferentes, pues el niño no dejará que le toquemos la zona, pues aumentará su dolor.
Debemos consultar al pediatra en caso de:
  • Dolor de intensidad creciente y muy frecuente.
  • Dolor que no desaparece durante el día.
  • Dolor localizado en las articulaciones.
  • Rojez o inflamación de la pierna.
  • Dificultad al caminar.
  • Debilidad, fiebre, malestar general.


Como conclusión, parece que mi intuición iba por buen camino y lo que he hecho era acertado. Los dolores del crecimiento típicos de la infancia son reales y duelen. En la gran mayoría de casos, el dolor durante la noche que los niños experimentan en sus piernas no es el resultado de una enfermedad y no necesita tratamiento médico. Los síntomas desaparecen por la mañana.

Si tu hijo tiene dolores de crecimiento, necesitará tu compañía y tu consuelo explícale que está dando un estirón y que mañana será un poquito más alto. Las caricias que le puedas dar y la seguridad en que los dolores de crecimiento pasarán a medida que crezcan puede ayudarle a que se relaje y se sienta mejor. 


¿Vuestros hijos sufren dolores de crecimiento?
Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

Fuentes:



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